El Modelo
de Transhumancia Andina: Thomas F. Lynch. La Cueva de Guitarrero.
Thomas
Francis Lynch (1938–2023) fue un destacado arqueólogo y antropólogo
estadounidense, reconocido principalmente por sus investigaciones pioneras
sobre el poblamiento temprano de América del Sur y el desarrollo del nomadismo
y la agricultura en los Andes.
La Cueva
de El Guitarrero (Perú): Es su contribución más célebre. En la década de 1960
excavó en este sitio del Callejón de Huaylas (Áncash-Yungay). Halló evidencias
de ocupaciones humanas del periodo Arcaico e identificó restos de textiles,
cordelería y vegetales (como frijoles y ajíes), que situaron a la cueva como
uno de los focos clave para el estudio de la domesticación temprana de plantas
y la transición del nomadismo al sedentarismo en los Andes Centrales.
Lynch
formó parte del cuerpo docente del Departamento de Antropología de la
Universidad de Cornell entre 1964 y 1993, donde también ejerció como director
de departamento y formó a numerosas promociones de arqueólogos. En 1994 fue
nombrado profesor emérito por dicha institución. En 1995 se trasladó a College Station
(Texas), donde asumió la dirección del Brazos Valley Museum of Natural History
en Bryan y colaboró como profesor adjunto en la Universidad de Texas A&M.
Se retiró de la actividad profesional en 2008 y falleció en mayo de 2023 a los
85 años.
El Modelo de Transhumancia Andina.
Formulado
por Thomas F. Lynch a fines de la década de 1960 y desarrollado durante la
década de 1970 (principalmente en sus trabajos sobre la Cueva de El
Guitarrero), constituyó una de las propuestas teóricas más influyentes para
explicar cómo sobrevivieron y se organizaron los primeros
cazadores-recolectores en la cordillera de los Andes durante el Periodo Arcaico
Temprano.
1. El problema teórico de origen
Antes de
los planteamientos de Lynch, la arqueología precerámica andina solía analizar
los sitios de montaña de forma aislada o bajo el supuesto de que las
poblaciones eran totalmente sedentarias o migratorias sin un patrón definido.
Lynch partió de una premisa ecológica: los Andes no son un entorno homogénico, sino un mosaico vertical de microclimas y pisos ecológicos con disponibilidad de recursos altamente estacional. Para un grupo de cazadores-recolectores del Pleistoceno tardío / Holoceno temprano, asentarse todo el año en un solo punto de alta montaña habría sido insostenible por las condiciones climáticas extremas del invierno andino.
2. Fundamentos del modelo
El modelo
propone que los primeros grupos humanos practicaban una movilidad estacional
cíclica y programada entre diferentes niveles de altitud:
Campamentos de estación seca / verano (Puna y zonas altas): Durante la época seca (aproximadamente de mayo a octubre), las bandas de cazadores ascendían a las zonas altas o punas (por encima de los 3.500–4.000 m s. n. m.). En estos pastizales de altura aprovechaban la concentración de camélidos silvestres (vicuñas y guanacos) y ciervos (tarucas) para la cacería masiva.
Campamentos de estación lluviosa / invierno (Valles interandinos y templados): Durante la temporada de lluvias extremas y heladas en la alta montaña, las poblaciones descendían a las cuencas o valles protegidos (como el Callejón de Huaylas, entre los 2.000 y 3.000 m s. n. m.). En estos refugios de menor altitud, la estrategia se orientaba hacia la recolección de plantas silvestres, semillas, tubérculos y pequeños roedores.
3. La Cueva de El Guitarrero como caso de estudio
Lynch
utilizó sus hallazgos en El Guitarrero (ubicada a unos 2.580 m s. n. m. en la
Cordillera Negra) para respaldar la teoría:
Interpretó a El Guitarrero no como una aldea permanente, sino como un campamento base de paso o de invierno.
La presencia de herramientas líticas especializadas (puntas de proyectil, raspadores), junto a cestería y restos vegetales de origen diverso, sugería que los ocupantes traían productos y materias primas de distintas elevaciones ecológicas durante sus desplazamientos.
4. Importancia e impacto en la arqueología andina
Premisa
de complementariedad: Anticipó en el registro precerámico el concepto de
"complementariedad ecológica" que más tarde desarrollaría John Murra
para épocas prehispánicas tardías (el llamado "Control vertical de pisos
ecológicos").
Motor para la domesticación: Lynch planteó que esta constante manipulación de plantas en distintos pisos microclimáticos propició la selección involuntaria y la posterior domesticación de especies (como el frijol y los ajíes).
Visión sistémica del territorio: Cambió la metodología arqueológica, promoviendo el estudio de patrones de asentamiento regionales en lugar de la excavación de un sitio arqueológico aislado.
5. Críticas y revisiones posteriores
Con el
avance de las investigaciones en las décadas de 1980 y 1990 (por parte de
arqueólogos como John Rick, Danièle Lavallée y Ramiro Matos), el modelo de
Lynch fue matizado y debatido:
Sedentarismo en la Puna: Investigaciones en sitios de altitud como Telarmachay o Pachamachay (Junín) demostraron que algunos grupos de cazadores de camélidos lograron asentarse de manera permanente en la puna alta sin necesidad de descender estacionalmente a los valles, gracias a la abundancia constante de agua y pastizales.
Corregimiento de dataciones: La revisión tardía de las fechas radiocarbónicas directas por el propio Lynch en 1999 demostró que la presencia de plantas domesticadas en El Guitarrero no era tan antigua como se pensó inicialmente (pasando de ~8.500 a. C. a fechas más recientes del Arcaico), ajustando los tiempos cronológicos de la transición agrícola.
A pesar de estas revisiones, el modelo de transhumancia andina de Thomas F. Lynch permanece como un hito conceptual clave en la arqueología americana para entender la adaptación humana a ecosistemas de montaña